La jauría de antisociales cierne su territorio
preparan el puñal para otra noche de asalto más
sobre sus pieles cobrizas
tatuadas de escudos, cruces y saritas en tinta azul
circundan la presa
luego de olfatear su camiseta enemiga
Unos desenvainan sus chavetas
otros, se desprenden de su cuero pelado
la batalla apenas comienza
Son todos esclavos del polvito proletario
- ese que huele a mierda -
con ritmo escarnecedor
comienza la danza salvaje
descienden al averno del pavimento
se desnudan de toda piedad
...en la mira, otro más