Mundo Butterfly

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martes, 14 de febrero de 2023

Hacia la vitalidad poética de González Prada


 A Manuel González Prada se le atribuye la osadía de censurar a un tradicionalista como Ricardo Palma.
Desde los ideales de una refundación identitaria, hoy sus proclamas se vuelven más que una base ideológica, - vale más como entonación vital-, para despertar del letargo cómodo de ser simplistas.

Se lee como una poética del acontecer social, - aunque se le deje de lado-, en las carpetas y los estantes de las bibliotecas. Sin embargo, para un literato inmortal; nunca es tarde y nunca se le condena al olvido, - antes que eso -, un anunciado reconocimiento a su discurso social como una justa puerta para entonar la poesía del anticonservadurismo y así dejando saber que nunca estuvo empolvado.

Martha Robles

UNFV

Fuente: Baladas peruanas de Manuel González Prada

martes, 31 de enero de 2023

Ciudad

En Lima, todos nos echamos a nuestra suerte las calles se vuelven laberintos crípticos Las licitaciones y los contratos de un Alcade mercader Lima se vuelve propiedad privada de la mezquindad.

martes, 10 de enero de 2023

Estrategias de mi vida

 Estrategias de mi vida


Te sueño, te pienso

todavía más.

Te extraño, te pienso

todavía más.

Te extraño, te pienso

aún sigo sin saber,

cuánto más vas a tardar.

Nuestra historia

fue enredándose

tiempo, ayer

y que más da.

M. R. B.

martes, 15 de noviembre de 2022

Por los Cien años de Trilce

 https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=pfbid0HtEApMXdKU5nCECDeQp98teau5qQoLW1GWWDjX5nx7zdAWkpspUh1QTpdbdqyJw4l&id=100063590976429

jueves, 3 de noviembre de 2022

Poema XVI de Trilce

Trilce vio la luz desde los Talleres de la Penitenciaria de Lima (1922). El sujeto autor se tomó unos años (1918-1920) para concebir su poética y, aunque purgara injustamente una condena; el encierro -aunque sombrío-, le dio el aislamiento oportuno para corregir sus manuscritos. El poema XVI escrito en 1919 es una poética que apela a la fortaleza, al recambio de creencias y a su relación compleja con la sexualidad femenina.


Tengo fe en ser fuerte 

El hablante lírico enuncia desde una entonación apelativa y emotiva, intensas. En ese sentido, expresa una carga existencial que trata de fortalecerse ante un vacío o ausencia de Dios. La carga ideológica se percibe en: galoneándome de ceros a la izquierda. Por ello, puede traslucir un subtexto en el que la izquierda da un referente a su concepción ideológica marxista.

La presencia de la mujer es contradictoria, tenemos una dicotomía de cantidad/incolora, en el que existe una sinestesia (al enunciar un sentido experimenta simultáneamente otro), a su vez existe el sentido opuesto de abrir y cerrar, la gracia femenina se cierra, él se abre como evadiéndose de su gracia.


                                                        Casa de la Literatura (Lima, Perú)


A su vez, existe la intención crítica hacia la reinvención de la fe. El hablante lírico denuncia un pasado en el que la Iglesia Católica detenta un poder que sume en el retraso.

Finalmente, es necesario ampliar la perspectiva particular de los diferentes lectores para así dialogar con el texto.

Martha Robles

UNFV

2022

#Trilce #100años #poesíaperuana #lecturapoetica

martes, 1 de noviembre de 2022

hubo un tiempo

hubo un tiempo mío de hambriento rating 
doce por cuatro, horas en vivo 
solo podía girar en vida, un sábado que pudiera abrir el clóset 
endorfinas libres bajo la noche 
bailando 
en el trópico de la psicodelia en medio de amores - entre líneas -, 
ellas, a la caza de su otra mitad 
para hornear la hostia del amor libre 
la caja de mentes está abierta 
el amor, escapa desde el subsuelo. 

#rating #poetica #limaurbana

lunes, 31 de octubre de 2022

Tortugas (primera versión)

La idea de perdernos,mudar nuestras ropas de niños como para escaparnos de los parámetros que,intentaban los grandes imponernos; era divertida. Jugar a ser adultos conjugando el ritmo de nuestros torsos sobre las piedras acostadas de arena en Tortugas. Partiendo de Lima,las dos horas de viaje en el Huachano no nos fueron suficiente para besarnos. Íbamos mimetizándonos en el brillo de nuestras miradas de catorce. Al Huachano,lo cogimos en pleno autostop, a la mitad de precio de lo que pudo costar desde la Estación. Octavio solo tenía la mesada de fin de semana, por eso; con solo levantar el pulgar derecho pudimos seguir el rumbo hacia el norte,sin que nos pidan la tarjeta de identificación. Cuando llegamos al kilómetro trescientos noventa y ocho de la Panamericana norte, había caído ya la noche. Cruzamos la carretera tomados de la mano, Octavio llevaba la linterna en la otra, mas en pleno camino las baterías nos fallaron en medio de la penumbra,y a solo unos pasos más, cayó en un hoyo. Reímos sin parar,lejos de las preocupaciones del mundo de los adultos. Así,enterrados,sellamos el comienzo de una cinética impredescible, con un tímido beso. Luego,caminamos acompañados de las gaviotas insomnes aleteando en la bahía. No nos tomó mucho tiempo encontrar la casa de playa de sus padres. Lo primero que hicimos dentro fue delimitar nuestro territorio con velas aroma vainilla y poco a poco,se fueron sintiendo sus efectos: la balada de dos almas dejándose llevar al compás de sus fricciones, la danza de piel contra piel fluyó, confundiéndose en el ritmo por estallar. Esa noche solo dormimos cuatro horas. A la mañana siguiente,la brisa despertó mis sentidos por jugar en su espalda.Pasada las once, el hambre nos sobrecogió. En diez minutos, ya estábamos buscando comida en el malecón, pero en octubre (cuando llueve) es difícil encontrarla. Entonces, decidimos caminar por los peñascos. Empezamos a jugar como niños, chapoteamos como si por primera vez sintiéramos ese contacto fresco con el mar; pero los movimientos me nublaron, mi mente dio varias vueltas de campana. Cuando intenté ponerme de pie, me sentí desvanecer. Entonces, Octavio me tomó en sus brazos y me acostó. Me dio de comer unas galletas de agua (las únicas que quedaban en su mochila). A la media hora, las fuerzas volvieron en mí y cocinamos. En realidad, solo fue una cuestión de cocer unas papas y un poco de pollo saltado. Yo no estaría destinada para ser la madre de los nietos de la vieja, la mujer que podía seguir sus normas. Desde la pregunta suya, ¿Sabes cocinar? Nunca más abrió la puerta. Esa puerta que nos separó fue la conclusión de un viaje a Tortugas. Martha Robles UNFV Lima, Perú

Día Mundial del Teatro

 ¡Estamos celebrando el Día Mundial del Teatro! En este día tan especial, me animo a contarles que la Universidad Nacional de Arte Escénico ...