Mundo Butterfly

@mundo_butterfly

jueves, 21 de enero de 2016

aleto [21:58]

sola me perdono cuando
pierdo tiempo para el amor
cuando es tiempo para
sentarme a solas

aleteo [21:57]

con el ir y venir de cada ola
de cada año solar
de cada estación Andrómeda
se ciernen vínculos
entre lo entrañable
y el desapego.

aleteo [21:55]

conversemos de las noticias
del tiempo
del clima que muta de piel
del calentamiento global
ardiendo en la pampa.
no lo sé, pero yo no dejaré
que cupido me apunte

lunes, 28 de diciembre de 2015

2016

Cuando era adolescente me hacía preguntas sin hallar respuestas.
Fue pasando el tiempo y yo, como un ave migratoria que no cuenta sus aleteadas. Sin embargo, la estación es el mejor marcador.
Conforme fueron pasando las estaciones, esporádicamente iba superando barreras. Las distancias son inapelables cuando lo que no quieres es entender.
En la primera juventud es difícil tomarse un tiempo para deducir lógicas de tu crianza y sus actores.
"En mis tiempos", como suelen decir los ancianos, huí de mi casa, huí de mi país. Me desbarranqué muchas veces, pero siempre tuve la cerca la voz de los consejos. Esos que llegan sin preconcebir tus defectos o tus errores, pero al fin al cabo son solo eso: consejos porque la vida es experiencia. Sin embargo, también es la ruta que se sigue tan fiel como incierta.
Tal vez hayan más juventudes.
Hoy, tan solo sé que tengo compromisos qué cumplir.
Que ya no puedo huir más, porque aquí: sí soy indispensable. Que las preguntas se fueron contestando con la sabiduría del tiempo y a veces no es necesario más tiempo para pensar en complejo.
Ahora la velocidad va más lento, es cierto; pero hoy disfruto lo aprendido y lo que tengo.
PD. (Sabía que en algún momento de mi vida tenía que llegar este fluir interno)
Feliz Año 2016

jueves, 19 de noviembre de 2015

domingo, 15 de noviembre de 2015

jardín

Los primeros rayos del día penetraban por las cortinas de fino tul. Estas seguían el vaivén del tímido viento que lograba infiltrarse por los pequeños orificios de las ventanas, cuya madera estaba carcomida por el tiempo y por las polillas.

Mis manos se posaron para acariciar las delicadas cortinas. Mis dedos dibujaban sus bordados hechos con caprichosos tulipanes y amapolas.

Entre tanto, el viento peinaba suavemente mi rostro, como invitándome a descubrir lo de afuera.


¡Lo que ví! Un arco iris de geranios, margaritas y claveles; golpeadas por los chorros de agua que brotaban de la manguera. Éstos caían firmes, sin vacilar sobre ellas.   

Día Mundial del Teatro

 ¡Estamos celebrando el Día Mundial del Teatro! En este día tan especial, me animo a contarles que la Universidad Nacional de Arte Escénico ...