Mundo Butterfly

@mundo_butterfly

lunes, 6 de julio de 2015

1 Feria del Libro Independiente en Barranco


El fin de semana del viernes 1 al domingo 3 de julio se vivió en pleno corazón de Barranco, el distrito más bohemio de Lima, una experiencia de reencuentros, abrazos, trueques de libros publicados; además de una oportunidad de aprendizaje al escuchar a los más experimentados. Escribir es una vivencia que cambia la perspectiva de la vida, se hacen amigos, se comparte, tal vez no se gana pero se disfruta!

domingo, 14 de junio de 2015

amor es...


amor, es esa sombra bajo el árbol
que se esconde de espaldas al mundo

el amor es un pensamiento clásico

los cielos pasarán, pero el amor
no pasará de moda

mis peores intentos de amor
han sido fruto de mis deseos más platónicos

lunes, 11 de mayo de 2015

Al final de la calle

Oscar Malca, este es el autor que en los 90's escribió sobre esta Ciudad de M donde corría la droga y se sentían las remecidas del rock. Este es el autor que creó una obra: Al final de la calle y es curioso, porque fue precisamente al final de la calle donde me asaltó la violencia y donde perdí esta obra (una experiencia que forma parte de su mística). El malhechor que se puso frente a mí, de piel cobriza, de mirada encendida, de talla metrocincuenta y tratando de ocultarse con la visera de su gorra Yankee; me decía entre sus muchos "conchatumares, vacea tu bolso", y yo obedecí. Por la ley de la gravedad, por la fuerza de mi nerviosismo empezaron a caer: el ejemplar de edición española (La Fabrica) de Los Cachorros, mis agendas y algunos artículos que terminaron con gotas de sangre impregnadas. Me perdí en el tiempo del asalto como para repensar en su momento que la obra de Oscar Malca no obedeció ni a mi fuerza, ni a la gravedad. En medio del asalto trataba de no moverme, un paso en falso podía ser trágico. Ya había contabilizado discretamente lo que yacía sobre el asfalto, olvidando completamente el libro de Malca en mi bolso. No era para menos, ver sangre correr desencaja a cualquiera. Yo la vi cuando voltee hacia mi derecha, el otro sujeto golpeaba la cabeza de nuestro amigo "que tienes ahí conchatumare", forcejeaba descontrolado. Cualquier movimiento en falso puede costar la vida en una ciudad como ésta, de M. Él solo trataba de proteger su celular (era todo lo que le quedaba). Con hilos de sangre dibujándose por su rostro, desde mi fluir interior alcé la voz: "que más les falta por hacernos". Después de intervenir, sé lo que siente ser valiente y en ese momento faltó lo que creyeron que podía asegurarles el negocio. "dame tu bolso conchatumare". Se lo entregué sin reparos, luego llegaron días de buscar "Al final de la calle" en cuentas de Facebook, en páginas libreras, también tuve que rehuirle al ofrecimiento mercantilista de un librero; decirle que era un libro para devolver a la universidad no fue lo indicado. Bueno, yo imaginé que los libreros llegarían a ser más sensibles que cualquier simple vendedor. Por eso decidí recorrer esta Ciudad de M como a las ocho de la noche por las guaridas de Quilca, lo curioso es que - aunque Quilca sea un paraíso para la piratería- para un libro como el de Malca, solo se camina para conseguir su versión original. Y es que la mística se puede entender desde ahí, desde lo escondido, desde lo anticomercial, desde lo más natural y sensato, como es la siguiente versión: Al final de la calle (2000) Editorial Libros para el desvío.
Desde ese sábado 18 de abril, noche en que perdí aquella edición hasta hoy 29 de mayo y siendo casi la una de la tarde, puedo comentar que este libro me ha atrapado, porque siento que desde los 90's (época en que mi adolescencia se confundía entre coche bombas y apagones) esta ciudad de M sigue inmersa en la violencia y en la sangre. Si tuviera que resaltar los momentos que se relacionan con este factor de la cruda realidad puedo transcribir aquí los siguientes extractos: "[...los dos sujetos  que lo habían empujado al baño lo sujetaban ahora del cuello y los brazos, mientras la voz de Dogo se le estrellaba en la cara. El primer golpe lo había cogido por sorpresa y aún  no llegaba a entender lo que ocurría; su cerebro parecía haberse detenido. Dogo estaba frenético y se dirigía a él amenazándolo  con el puño...Alguien lo ayudó a incorporarse y un nuevo puñetazo lo arrancó de su somnoliento asombro. Fue a dar contra la puerta del baño. Se derrumbó al piso e inmediatamente pensó que de ahí no se levantaría jamás. Error: una mano lo cogió de los cabellos y comenzó a tirar con fuerza, obligándolo a erguir el cuerpo entre cómica y desesperadamente. Cuando estuvo a punto de ponerse de pie por completo, una patada  fue a clavarse en su riñón izquierdo. M se dobló, pero sólo lo suficiente para que un rodillazo lo empalmara en pleno rostro...]
Las calles en esta Ciudad de M se vuelven tierra de nadie: [M volteó y se sobresaltó  al reconocer, a pocos metros de él,  a media docena de los niños que jugaban hacía un rato, acercándose con las sonrisas torcidas - inconfundible síntoma de haber inhalado Terokal -  y algunos cuchillos y piedras en la mano. Silvana lo miró  y se puso de pie alarmada. M hizo lo mismo, a la vez que  empuñaba la botella por el pico. Miró atrás,  tanteando una eventual vía de escape, pero se topó con la amenazante silueta de otro grupo de niños que salía de la oscuridad. Alrededor del parque, las calles estaban desiertas...Sin esperarlos, M se lanzó con todo, repartiendo botellazos a diestra y siniestra, tratando de no hacer caso de los cortes que le desgarraban la ropa y la piel. Se levantó una polvareda, pues peleaban en un sector del parque con muy poco pasto, y la batalla comenzó a desarrollarse en medio de jadeos y gruñidos destemplados. Entre una maraña de bracitos que se batían para clavarle navajas o introducirse en sus bolsillos, M vio que su amiga era presa de cuatro pirañas, que, no sin dificultad, la tenían en el suelo. Ella se defendía - en esa misma fracción de segundo uno de sus agresores acababa de recibir un puntapié en la boca - pero su furia parecía inútil ante la superioridad numérica... Silvana, entre gritos de cólera, se revolcaba en la tierra y trataba de pegarse al muro de la glorieta, con la estrecha falda levantada sobre sus caderas, el polo hecho jirones y los pechos casi al aire (manejando hábilmente filudas hojas de afeitar, los "pirañas" solían cortar la ropa de sus víctimas para así reducirlas con rapidez...]

Estas son algunas líneas creadas por Óscar Malca sobre ese imaginario llamado Ciudad de M, siendo M el personaje central, flotante en medio de una época a la cual me remite mi adolescencia y pasajes de mi vida.



Seguiré caminando en la búsqueda! Espero que también me asalte la casualidad.

domingo, 19 de abril de 2015

Lima se está yendo a la mierda!

Lima se está yendo a la mierda y con los que vivimos en ella, los que trabajamos sin hacer daño a nadie, estamos andando por la ciudad a salto de mata, expuestos a una legión de hombres y mujeres que para gestionar sus vicios se dedican a amenazarnos, encañonarnos y despojarnos de lo que con trabajo compramos. Estamos jodidos en esta ciudad, en mi cuadra asaltan subidos en una moto a cualquier hora del día, , estamos jodidos un sábado que parecía encantador en San Isidro, excepto por el hecho de enterarme que en Camino Real, un poco antes de Dasso, un señor de edad mayor estaba denunciando el robo de su vehículo y que en horas de la noche, nos encañonan a mí y mi grupo de amigos los #yoloterarios, en la calle Cervantes de El Olivar, cuando saliamos del Festival de la Palabra. Lo que estoy contando aquí es cosa de todos los días y a cualquier hora, y sí, es cierto que nuestras noticias se han vuelto un menú de asesinatos, robos y delincuencia a mano armada, pero no es suficiente con anunciarlo. La inseguridad ciudadana se está volviendo un mounstruo que se alimenta con la inoperatividad de las autoridades que se enfrascan en negociados, antes de trabajar en la seguridad.

viernes, 10 de abril de 2015

Se escribe, se intenta, se pone a la mesa


De muchas maneras, este libro es el testimonio de un viaje. Un viaje atípico -como quizá sean los mejores- porque sus siete pasajeros lo emprendieron en condiciones poco favorables: no se conocían entre sí, había muchas diferencias entre uno y otro, y, por si esto fuera poco, ninguno antes de embarcarse había recorrido la ruta que se eligió. Aún así, se lanzaron hacia lo desconocido, acicateados por lo más importante que tenían en común: su cariño por la literatura.

¿Dónde empezó la travesía? Es tanto como preguntarse dónde se inicia un río: en alguna parte y en ninguna, en realidad. Cada una de las palabras e ideas colocadas en este libro tienen un origen complejo, que habría que buscar en la miríada  de experiencias que a cada uno de los autores le tocó vivir: algunos habrán sentido <> desde la primera infancia, otros,  cuando se acercaban a la juventud; unos escribirán para decir algo, otros simplemente porque esa es su forma de gritar. A lo mejor alguno escribe para dejar un mensaje cifrado, dirigido a algún destinatario anónimo. Quien sabe.

No obstante los cronistas concuerdan  -como diría uno de los autores de esta compilación- que este viaje empezó entre agosto y setiembre de 2014, en las aulas donde se dictó el taller de Novela Breve que auspició la Casa de la Literatura Peruana.  Es ahí, en el bullente Centro de Lima, donde convergieron alrededor de veinticinco jóvenes entusiastas por la literatura, prestos a escribir  su primera novela y, entre ellos, siete jóvenes - aunque ellos todavía no lo sabían, pues andaban ensimismados atendiendo las clases o a lo mejor preocupados por sus alumnos de economía, por la factibilidad de un proyecto, por sus correcciones de estilo o por los exámenes del colegio - quienes serán más tarde los autores del libro que tiene en sus manos.

(Extracto de la Presentación de Es7aciones escrito por Julio Avellaneda, autor de Un viejo nos alcanza).





viernes, 3 de abril de 2015

Lo que hace la Focalización

El sol quemaba no solo mi rostro, sino también mi voluntad. No es fácil despegar las pestañas luego de dos días, y seguir respirando en estas cuatro paredes.
¡Quien viene por ahí! Buenos días srta. Ella me pide  que abra la boca y me tome la dosis.
Quiero a mi familia vivir en paz, por eso desde que me trajeron a la cama 309, no me resisto. Pero tras la ventana, la mañana está hermosa, hay un sol de febrero que domina los jardines de afuera. Se siente viento desde aquí, mis cabellos se sienten seducidos a enredarse por sus corrientes. Me pregunto cómo vuelan las golondrinas en un día soleado. Si me aman me encontrarán. El cielo es el camino, es hora...

Miraflores - Instituto Raúl Porras Barrenechea
Lo que hace la focalización en una clase de narrativa de Reynaldo Santa Cruz.

viernes, 13 de marzo de 2015

remar más allá


Luego de la crecida, Ernesto y sus primas se dirigieron a la ciudad, él remaba sobre unos troncos desgastados  y ellas a bordo de la balsa del  tío Virgilio. El pequeño va detrás de ellas, su mirada expresa lo que a su corta edad significa cuidarlas de los peligros del camino. A menudo se escuchan de niñas desaparecidas que caen en manos de algún traficante, muchas son engañadas por un plato de comida. Este no es un día para la escuela, es un día para llegar al mercado, trabajar unas horas y llevar algo a casa para cuando el sol muera en el horizonte. Ese mismo sol que ilumina sus ojos y abriga el calor de un amanecer más esperanzador.

Día Mundial del Teatro

 ¡Estamos celebrando el Día Mundial del Teatro! En este día tan especial, me animo a contarles que la Universidad Nacional de Arte Escénico ...