Mundo Butterfly

@mundo_butterfly

lunes, 15 de febrero de 2021

Selección de mi poema "Qatorce"

Gracias a la convocatoria "Día de San Valentín 2021” por Ediciones Afrodita. El título que ha sido escogido es "Versos en San Valentín". Una publicación poética con distintos autores del mundo.

A través de ese enlace pueden leer la publicación y disfrutarlo.




Abril

martes, 9 de febrero de 2021

el día de los poemas

Y me preguntas ¿Qué es el amor?

es el destello de neón que iluminó mi mirada vacía de tu piel

el amor es una sustancia extraña

que invade

que no se entiende

que se resuelve con la física

 

Pueda que acierte una fórmula

somos seres animados

en un mundo

gravitacional

 

(Te extraño

más de dos años en vano

recuerdos de tu cabello lacio, negro azabache, labios rellenos de sensualidad

carnosos provocadores, mirada afilada

extraño perderme en tus besos de ayer

extraño sentirme culpable por tus enojos

sentimientos que guardo en silencio

mientras tú, inmutable al otro lado de la línea

mientras yo trasnocho quieta tras la pantalla

viéndote estática a través, entre lo virtual

 y lo real.

 #eldíadelospoemas

#elamornuncamata

 

 

sábado, 6 de febrero de 2021

¿dónde?

¿dónde?
encontraré un poco de lo cual huir
mi vida era más de barras y noches
no puedo volver a nacer

a veces espero que el día me abandone
y comenzar de cero con un taza de café

me encanta la maravillosa historia de los cuervos
y las ciudades atrapadas, las armas llegan a apoderarse
y en cada una de ellas, un héroe, un cuervo, una pandilla
cita con el día bajo tierra
o una noche en Las sirenas
si las ves, tocarán con los labios pintados de negro

y para cerrar

Las nubes ensombrecieron las almas
la niebla es alegoría a través de los lentes oscuros

#soundtracks
#roll
#losttime

viernes, 29 de enero de 2021

Silencio

Mi mirada se confunde en el vacío
el silencio se pierde en la nada
proceso tu ausencia

La pasión me traicionó
al retener los pedazos de lo destruido

En mi mente, reina el imaginario de tu rostro
tus gestos
tus palabras circulan itinerantes

Desde que el segundero anuncia un nuevo
día
hasta que la noche cubre con su manto
de penumbra, trato de asimilar
que el teléfono ya no suena más.

#silencio
Lima, Perú

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Cuentas

Haces la cama y cuentas

haces el desayuno y cuentas

haces el amor y cuentas, y más

bailas bajo la lluvia

y cuentas por pagar

viajas para alejarte

y cuentas, y deudas.

 

El reloj nunca se detiene

las noticias nos vuelven insomnes

viajas para encontrarte

haces cuentas del pasado

de tu historia.

 

Duermes en vida

ha caído la medianoche

y las cuentas, y las deudas

contigo hasta la tumba.


#Año2020

#elcuartovacío

domingo, 27 de diciembre de 2020

Mariposa Butterfly

la más codiciada del millón de gemas

ventilando vuelos sin dueño

desde que me arrancaron de ti

tu recuerdo en carboncillo reposa en mi pecho

guarecido en noches de lluvia solitaria

cuando el alba mustia del Intermezzo Tropical

anunciaba la cacería

fue cuando por última vez

el polen se impregnó en tus sentidos 

jugaste con tu captor


posándote en su trampa envuelta del néctar de las Flores del mal

(sin siquiera chistar), el murciélago tomó posesión

de tus lienzos vítreos

en la fragilidad de tus alas

la perversidad del tráfico piel trata

se impregnó.


jueves, 10 de diciembre de 2020

Ciudad M

En medio de una habitación oscura, el aire circula denso en el 501. El televisor descansa poco y nada. Precisamente ahí es donde convive una pareja aterrada con la posibilidad de contraer el virus azul.
Y es que sucede que la ciudad de los atardeceres eternos nunca proyectó que en el día ciento cincuenta de un otoño cálido,  los parques andarían acordonados con la señal: <<Prohibido hacer vida. Quédate en casa>>.
En esta nueva realidad, los lunes son como los domingos, los domingos como viernes y los viernes con las mismas horas de feriado.
El sueño es un remedio inicuo para continuar la vida entre tantas sombras.
La ciudad yace quieta de madrugada a horas tardes. Yo solía llevar los periódicos de un domingo cualquiera al 501. Sin embargo, ya será cuarenta y cinco días desde el último día que recogieron sus cuerpos.
Hoy veo a mi ciudad con otra mirada desde que me volví azul. La última vez que recorrí sus calles, solo había tomado un café y una bizcotela. De haber sabido que me transformaría por el virus, habría bebido alcohol hasta quedarme dormido en mi banca favorita.
En esta ciudad M, las parejas han desaparecido de las esquinas. Solo el viento, papeles sucios y mascarillas desteñidas han tomado posesión de las calles.
Mientras camino como dando un vuelo recorro los pasadizos que conocí bien. Puedo notar el vacío detrás del 505. El abuelo que siempre me pedía su periódico a las ocho, los lunes.
Los abuelos llegan a la edad que pueden, pero al volverse azules, el destino los recoge  como hojas de otoño.
En este otoño de pandemia, la fiebre azul se dispersó como pólvora. La pantalla se vuelve un inventario de cifras en rojo.
Después de la tercera ola, todos los habitantes del edificio se volvieron extraños. Los del primer piso ya no riegan las plantas como bien lo hacían los domingos. Prácticamente se han convertido en los guardianes revestidos de un blanco impregnado en cloro, rociando cada rincón del edificio en horas muy puntuales y durante todo el día.
Yo, particularmente, he recorrido cada nivel de este edificio como si fuera mi casa. Hoy parece que todos se han ido de viaje.
Nunca se supo si el abuelo Carlos llegó a tener nietos. La noche en que enfermó, solo pidió una aspirina. Y fue doña Nora del 504 quien trajo al fiscal y al párroco vestidos de blanco plastificado.
Lo que un día fue convivencia, hoy se llama resistencia.
En un lugar llamado Ciudad M, el otoño se empieza a sentir alejado de la vida.
Desde el Oriente, llegó la llamada fiebre azul y en ciento cincuenta días nadie ha podido tocarse.
Hoy el principio llamado gregarismo es una utopía. Y aunque los paraderos lucen vacíos, siempre se deja ver por donde se camina: <<Prohibido darse besos>>. Qué duda cabe que el presente se llama pandemial.
Las sombras, en medio de la noche, en una ciudad pandémica como M son como espejos vacíos.
El miedo acaba con el deseo de dar vueltas por los bares, bailar y ligar hasta las últimas consecuencias, mientras los gatos tomaban posesión de las esquinas.
Hoy la ciudad M no duerme, sino que sobrevive a cada mañana, dando cien vueltas como un roedor excitado.
Los buses circulan todos los días como si fueran domingo en una pista abandonada. Los paraderos son fantasmas a cualquier hora. Mientras había trabajo, se podía respirar el estrés de las primeras horas del día. Correr hacia el paradero con el factor cronos encima.
Hoy el virus nos tiene como parásitos, en pijama casi toda la semana. Dando vueltas todo el día, aprendí a fumar progresiva y geométricamente.
Media cajetilla me la fumo en el último piso de este edificio. Contemplando a la ciudad M detenida mientras el virus se acuesta con los que pudo enfermar.
Miro al cielo y pareciera que es domingo, aunque en realidad es martes o miércoles.
He tenido que apuntar el día y la hora en una servilleta para vivir: <<Hoy, lunes; cinco cigarrillos>>.
Escucho veinte veces al día Desolation Row mientras el espejo me muestra que el virus me hizo anciano. Seco mis lágrimas mirando los papeles. Aquí, encerrado con el último cigarrillo, el virus me anuncia que mi tiempo ha llegado.

M.R.

Día Mundial del Teatro

 ¡Estamos celebrando el Día Mundial del Teatro! En este día tan especial, me animo a contarles que la Universidad Nacional de Arte Escénico ...